En el 2011 fue lanzado el Protocolo de Evaluación de la Sostenibilidad de la Hidroelectricidad (“el Protocolo”) como un instrumento voluntario e internacional para evaluar el desempeño de proyectos hidroeléctricos de acuerdo a un grupo definido de temas y criterios de sostenibilidad que abarcan temas ambientales, sociales, técnicos y financieros.

Fue desarrollado por la Asociación Internacional Hidroeléctrica (IHA) -LINK- en colaboración con representantes de gobiernos, organismos financieros (como el Bando Mundial y BID), organizaciones ambientales no gubernamentales, sector privado y expertos. El Protocolo es producto de un diálogo intensivo y de muchos años entre las partes, que generó la selección de temas de sostenibilidad y la definición de buenas y mejores prácticas en cada uno de estos temas.

El Protocolo incluye cuatro herramientas de evaluación que están diseñadas que pueden ser utilizadas de manera separada y que corresponden a las etapas – temprana (planificación), preparación (diseño avanzado), implementación (construcción) y Operación de un proyecto.

La aplicación del Protocolo permite a los proyectos demostrar con evidencias el desempeño en cada tema, con un conjunto de puntuaciones que demuestran la implementación de las buenas prácticas básicas y las mejores prácticas implementadas por el proyecto.

Actualmente, el protocolo se ha aplicado en más de 25 países y cinco de ellos en Latino América.

Más detalles sobre el protocolo y resultados sobre su aplicación alrededor del mundo pueden ser encontrados en el siguiente link:

El sistema de puntaje del Protocolo es el siguiente:

5 – Cumple con las buenas prácticas básicas y las mejores prácticas comprobadas

4 – Cumple con las buenas prácticas básicas con una brecha/laguna (gap en ingles) significativa ante las mejores prácticas comprobadas

3 – Cumple con las buenas prácticas básicas con más de una laguna/laguna (gap en inglés) significativa ante las mejores prácticas comprobadas

2 – Presenta Una brecha/laguna (gap) significativa contra las buenas prácticas básicas

1 – Presenta Más de una brecha/ laguna (gap) significativa contra las buenas prácticas básicas